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miércoles, 31 de mayo de 2017

Falta de Concentración

https://flic.kr/p/n7rZBV
Acabo de volver de una reunión de exalumnos, donde nos reunimos con un Miembro Ilustre de la Sociedad. No puedo decir mucho al respecto, por un acuerdo de confidencialidad, pero sí puedo publicar algunos de mis pensamientos al respecto. Ahí van.

- Uy, el Miembro Ilustre de la Sociedad está a punto de empezar a hablar. Mejor termino rápido mi comida, que es de mal gusto estar comiendo cuando otro habla.

- Ya, listo, me quedé sin postre, pero estoy a tiempo para darle el 100% de mi atención.

- Hmmm, el Miembro Ilustre de la Sociedad da argumentos interesantes, complementan bien mis ideas básicas sobre lo que está ocurriendo en el Perú actualmente.

- Vaya, esto que dice va más o menos por donde creía que iba la cosa, tan mal no estoy.

- ¡Qué parecido tiene con otros Miembros Ilustres de la Sociedad que conozco! Tal vez haya una escuela para ser Miembro Ilustre de la Sociedad.

- Terminó el discurso, muy interesante. Viene la ronda de preguntas, a ver si se me ocurre algo.

- Ahhh, ese que está al frente es físico también, a ver por dónde... ¿pero qué es esto?

- ¿En serio me van a traer los postres a la mesa?

- ¿Y es en serio que me van a dar un poquito de cada postre?

- Espera, espera, hay que concentrarse, que el Miembro Ilustre de la Sociedad está respondiendo a la pregunta del físic... ¡pero qué buena que está la torta de chocolate!

- Uff, brutal la torta, sería la envidia de Donald Trump. Pero, ¿en qué estaba?

- Pucha, le siguen haciendo preguntas al Miembro Ilustre de la Sociedad, pero a mi me quedan dos postres más... y uno parece tiramisú, madre mía.

- ¿Qué hago, qué hago? Sería bueno pensar en una pregunta buena, para contribuir en la discusión, pero ahorita la única pregunta que se me viene es cuál postre debería comer primero.

- Vamos, por el de la derecha, que no se ve tan bueno como el tiramisú.

- Y bueno, pues sí que estaba bueno. Chocolate, masa suave, y una crema tipo pastelera, que no es pastelera, sino algo mejor.

- Ufff, pero qué buena onda el tipo que me ha traido los postres. En serio. Ahora a honrar su trabajo, y terminar con el tiramisú. A ver si está tan bueno como parece.

- Mmmmmmm, maravilla, casi casi como los de Roma. Buenazo el tiramisú. Para comerlo lentamente y saborear cada pedazo.

- ¿No debería estar haciendo otra cosa? No lo sé, pero ahora somos sólamente el tiramisú y yo.

- Wow, qué bueno estuvo todo esto. Sensacional

- Pero... ¿dónde estoy? ¿Y qué hago en traje?

- Ah, carambas. Reunión de exalumnos. Miembro Ilustre de la Sociedad. Verdad.

A veces pasa.

lunes, 30 de enero de 2017

Falta de Aire

https://flic.kr/p/9hcJS4
¡Vamos hombre! ¡Vamos! ¡Tú puedes levantar este peso! ¡Dale! ¡Dale! ¡Dos más! ¡Uno más! ¡Listo!

Muy bien. Lo estás haciendo bien, en el gimnasio. Estás cargando cada vez más peso, y al tener poco descanso, también quemas calorías. La estrategia debería funcionar.

Pero... ¿qué te pasa? ¿Que necesitas descansar algo más? Bueno, vamos, detente un rato, respira hondo.

¿Te sientes mal? Pero... tampoco es que hayamos cargado taaaanto.... o bueno, tal vez sí... a ver camina hacia la baranda, apóyate, sigue respirando hondo...

Uy, caramba, la cosa se pone seria. Tranquilo, tranquilo. Respira. Respira. No te desmayes, no quieres pasar vergüenza frente a todo el gimnasio. Sigue ahí, tranquilo.

No te preocupes. A tu izquierda está uno de los entrenadores. Si te pasa algo, seguro que estará capacitado. Respira hondo. Vamos, tampoco será muy vergonzoso decirle que te has excedido, y que necesitas asistencia. Es más, probablemente se haya dado cuenta ya, después de todo, es un entrenador.

Fíjate, te está mirando. De hecho que se ha dado cuenta. Sube la cabeza, y dile que te sientes mal.

Pero... ¿qué es esto? ¿Te está haciendo muecas? ¿Te está haciendo ojitos, y sacando la lengua? ¿Qué le pasa al entrenador? No, compadre, seguro que estás más grave de lo que pensábamos, esto debe ser una alucinación.

O... ¿tal vez no te estaba mirando a ti? ¿Qué hay a tu otro lado?

Ah. Una chica que usa copa talla C.

Vamos compadre. Respira. Da unos pasos. Salgamos de este gimnasio. Y no volvamos jamás.

sábado, 29 de octubre de 2016

Batalla sangrienta bajo las estrellas

https://flic.kr/p/2G12th
Luego de la terrible batalla, el Caballero de la Sangre se levantó, y miró a su alrededor. Además del devastado campo de batalla, vio cómo el sol empezaba a ocultarse detrás de las montañas. Había sido una lucha cruel, pero finalmente había vencido.

En eso, escuchó el ruido de una armadura detrás suyo. Alguien se acercaba a él. Dándose la vuelta, descubrió que no todos sus oponentes habían sido destruidos. Un personaje solitario quedaba con vida. Un personaje alto, esbelto, con una capa mostrando un campo de estrellas.

No podía ser otra persona. Era la Dama del Zodiaco.

***

Físico Teórico: Oye, ¿viste el post que te mandé esta tarde?

Bióloga Molecular: ¿Cuál? ¿Ese sobre las culturas asiáticas y el tipo de sangre?

Físico Teórico: Ese, ese. Donde decía que, por lo menos en Japón, la gente cree que el tipo de sangre influencia si una pareja es exitosa o no.

Bióloga Molecular: No lo sabía. Pero bueno...

Físico Teórico: ¿Bueno qué?

Bióloga Molecular: No me pareció muy científico.

***

La Dama del Zodiaco se lanzó al ataque inmediatamente. Su morningstar cayó pesadamente sobre el escudo del Caballero de la Sangre, quien quedó ligeramente aturdido por la velocidad de esta.

Al asomarse por el escudo, lo único que vio fue el campo de estrellas. La Dama del Zodiaco estaba girando, y el Caballero de la Sangre logró apartarse justo a tiempo, antes que el morningstar impactara con su pierna.

Tenía que alejarse. Luego del siguiente embiste, dio tres saltos hacia atrás. Se plantó, agarró fuertemente su espada, y contraatacó.

***

Físico Teórico: ¿Y me vas a decir que eso de los signos del zodiaco es una ciencia?

Bióloga Molecular: Bueno, ¡más que eso de la sangre! ¿Cómo va a ser que un par de genes determinen toda tu personalidad?

Físico Teórico: Ya, tienes razón, ¿pero cómo va a ser que la posición de Venus el día de tu nacimiento la determine?

***

El ataque del Caballero de la Sangre no fue eficaz. La Dama del Zodiaco evadía cada uno de sus estocadas, cada uno de sus barridos. Y luego de cada ataque fallido, él sólo veía el campo de estrellas, y sentía el golpe del morningstar en su escudo.

Esto no iba a funcionar. El escudo estaba bastante gastado por la batalla anterior, y eventualmente cedería ante los ataques de la Dama del Zodiaco. O peor, eventualmente ella lograría evadir el escudo, y le asestaría un golpe directamente.

Fue entonces que se dió cuenta del problema. Estaba siendo distraído por su capa, por ese campo de estrellas que aparecía cada vez que ella giraba. Haciendo una finta, pisó la capa de esta, y estocó directamente.

Ella nuevamente esquivó el ataque, pero esta vez no hubo campo de estrellas, ni contraataque. La espada del Caballero de la Sangre desgarró la capa, la cual quedó hecha jirones en la tierra.

https://flic.kr/p/9hmY4b

Físico Teórico: Ahora, mira, si te cambio un gen, puedo hacer que se te caiga todo el pelo, ¿no?

Bióloga Molecular: ... Mmmmmmm, es verdad.

Físico Teórico: Es más, si te cambio otro gen, seguro que puedo hacerte una persona irritable, ¿no es cierto?

Bióloga Molecular: .... Rayos, ¡es cierto!

Físico Teórico: ¿Entonces?

Bióloga Molecular: ¡Pero no me vas a decir que con las cuatro combinaciones de sangre vas a generar toooodas las personalidades!

Físico Teórico: ¿Y acaso con doce signos de zodiaco vas a hacer lo mismo?

***

El combate cambió bastante luego de que la Dama del Zodiaco perdiera la capa. Sus siguientes ataques fueron predecibles, y el Caballero de la Sangre los esquivó sin muchos problemas. Luego de un golpe, el morningstar voló por los aires, y cayó varios metros detrás de ellos.

El Caballero de la Sangre bajó la guardia. Sin arma alguna, la Dama del Zodiaco no tenía posibilidad de vencer. Luego de una pausa, cada uno subió el visor de su casco, y se quedaron mirando fijamente.

Fue una batalla magnífica. ¿Tal vez la Dama del Zodiaco se uniría a él? ¿Abandonaría ella sus territorios, y lo ayudaría en su campaña en contra del Barón Antivacunas y el Emperador Homeopático?

Pero la Dama del Zodiaco se tocó la pierna, y de algún lugar sacó una daga. El Caballero de la Sangre había escuchado sobre esta daga. Era su arma más terrible, increíblemente filuda, y además envenenada.

Pues no había otra cosa que hacer. Botó su escudo, tomó su espada con la otra mano, y en un arrebato de anacronismo, inconsistencia histórica y transrealismo poético, el Caballero de la Sangre se preparó para llevar a cabo un Amakakeru Ryu no Hirameki.

***

Físico Teórico: ¿Y sabes por qué ese pequeño gen tiene más influencia que ese planeta grandooooote?

Bióloga Molecular: ¡No quiero saber!

Físico Teórico: ¿No sabes por quéeeee?

Bióloga Molecular: ¡Qué pesado que eres! Ya, ¿por qué?

Físico Teórico: ¡Porque el gen sigue la interacción electromagnética, mientras que el planeta sólo te influencia gravitacionalmente! ¡Que es una interacción muchísimo, pero muchísimo más débil!

Bióloga Molecular: ¡Noooooooooooooooooooooooooooo!!!!

***

El sol se ocultó. El Caballero de la Sangre envainó su espada, recogió su escudo, y marchó hacia su próximo desafío.

domingo, 28 de agosto de 2016

Aventuras con Rickymartin

https://flic.kr/p/iWrMG5
Esta historia ocurrió hace más de un año, pero recién hace unos meses he conseguido la autorización para contarla. Así que agárrense a algo, que si me he guardado esta historia por tanto tiempo es porque vale la pena.

La verdad, el verdadero protagonista fue mi compañero de piso. Llamémoslo Rickymartin, ¿por qué no? En esa época, Rickymartin estaba empezando a salir con una chica, pero como la relación aún no era oficial, andaban en secreteos.

Resulta que por mucho tiempo escuché hablar de esta chica, pero nunca la llegué a ver. Rickymartin me contaba que ella a veces pasaba la noche en el depa, pero por algún motivo justo coincidía con alguna ocasión en la que yo dormía en otro lado (ya no recuerdo por qué, ¿tal vez un viaje?). Una vez llegué a casa justo después de que se hubiera ido. Hubiera pensado que era una novia imaginaria, si no fuera porque Vale, mi otra compañera de piso, sí la había visto alguna vez.

Pasaron las semanas, y le pregunté a Rickymartin qué onda con la chica. Él me respondió que todo bien, pero que últimamente ella no venía a casa ya que se había lesionado.

Cosa seria, Rickymartin.

Anyway, un tiempo después se celebró el cumpleaños de este, y conocí a todos sus amigos. Me senté entre ellos, y entable conversación con una chica tremendamente borracha. Llamémosla Bibi. Fue muy divertido, resultaba que era una amiga de Rickymartin de hace bastante tiempo. Me comentó que hasta había estado en el depa, y que había conocido a Vale.

Entre un trago y otro, Bibi me dijo que debía irse pronto, ya que tenía terapia al día siguiente. "¿Vas al psicólogo?" le pregunté. Ella respondió que no, que era terapia física, que hace unos día se había lesionado.

Fue entonces que todas las piezas del rompecabezas se juntaron. ¡Bibi era la chica misteriosa! En ese mismo instante de revelación, apareció Rickymartin, y preguntó si la estábamos pasando bien. Yo le respondí que sí y, mirándolo con un poco de malicia, le dije "Bibi acá me lo ha contado absolutamente todo."

Lo que yo no esperaba era que, en un repentino ataque de pánico, Bibi se levantara frente a todo el mundo y gritara a todo pulmón "¡No es verdad, Rickymartin! ¡Yo no le he dicho nada! ¡Nada!"

Chesss.... Happy birthday, Rickymartin.

https://flic.kr/p/dHVwUg

***

Pasaron las semanas nuevamente, llegué una noche a casa y encontré a Rickymartin en su habitación. Tenía cara de estar planeando algo, y conversando con él me enteré que estaba esperando a Bibi.

"Uy carambas, " le dije, "mejor me encierro en mi habitación entonces." Luego, sonriendo, "¡Por favor, pongan música alta!"

En ese instante, sonó el timbre. Curiosamente no era el intercomunicador fuera del edificio, sino más bien el timbre de nuestra puerta. Sin preguntarme cómo habría hecho Bibi para entrar al edificio, le di un "buenas noches" a Rickymartin, y cerré la puerta de mi habitación.

Me metí en mi cama, pero los sonidos que escuché me preocuparon. Desde el momento que entró, Bibi empezó a gritar. "¡Me ha pegado!", escuché. "¡Dame tu celular! ¡No seas malo, dámelo! ¿Qué te he hecho para que no me lo des, no ves que lo necesito?"

La cosa era seria. Me dio la impresión de que Bibi había estado en algún otro sitio antes, y que había tenido problemas ahí. Consideré por un momento salir de la habitación a ver si podía ayudar, pero el sueño me venció.

En la mañana siguiente, encontré a Rickymartin en la cocina. Bibi no estaba por ningún lugar. "¿Qué pasó anoche?", le pregunté.

Resulta que esa noche Bibi nunca había llegado. Quien había tocado el timbre era una vecina, que era esquizofrénica.

Chesu.

Y nada, la chica parece que no había tomado sus pastillas, y le dio un ataque o algo. Parece que golpeó a alguien, quien le devolvió el golpe, o algo por el estilo. La cosa es que terminó en mi depa, pidiéndole a Rickymartin que le diera su celular, metiéndose en su habitación y robándole las zapatillas.

Rickymartin esa noche terminó en la entrada del edificio, lidiando con los familiares de la chica. De Bibi no se supo hasta el día siguiente.

***

Y nada, Rickymartin hoy en día ya no se encuentra en Lima. ¡Esperemos que el futuro le lleve a más aventuras como esta, y que algún día nos volvamos a ver todos!

Mucha suerte, compadre, que se te va a extrañar.

lunes, 11 de abril de 2016

Malas Decisiones

https://flic.kr/p/9oQmr7
Porsiaca, el título de este post no tiene naaaada que ver con el casi 40% de votos que ha recibido Keiko Fujimori en las elecciones de este año.

Tiene que ver con algo que ocurrió este verano. Recibí un mensaje de un programa que buscaba voluntarios para limpiar playas en Lima. Me pareció una idea simpática, así que me apunté.

La cosa empezó bien, nos juntamos en la PUCP, nos dieron polos y gorras, y nos llevaron a la playa en bus. Llegamos luego de hora y media, más o menos. Fue medio raro que la playa ya tuviera un personal de limpieza contratado por la municipalidad, y que no tuviéramos más equipo que bolsas de basura y nuestras laboriosas manos, pero bueno, ya estábamos ahí. No tenía sentido abandonar nuestro noble objetivo por esos nimios detalles.

Avanzamos. Empezamos a encontrar colillas de cigarrillos, pedazos de plástico, tapas de cerveza, y muchas cosas más. Nos sentimos útiles.

En eso, encontré un montículo sospechoso. ¿Una mina antipersonal? ¿Un cuerpo enterrado? ¿Un post electoral de Facebook sin insultos histéricos hacia la Izquierda?

Pues la verdad es que nos demoramos en descifrar qué era este montículo. Parecía un círculo de alambres. Pero había mucho material quemado alrededor. ¿Qué demonios era esto?

Luego nos dimos cuenta: era una llanta. Un neumático. Aparentemente, algún ser infinitamente inteligente había decidido usarla para hacer una fogata. Y al haber encontrado restos de comida alrededor, concluimos que tal vez la usaron como parrilla también.

https://flic.kr/p/b3aZbr

Nos quedamos mudos. ¿Podía ser alguien así de imbécil?

Bueno, pues nada, selección natural, le dicen. Agarramos nuestras bolsas, y empezamos a meter todo ese material dentro. Fue una labor bastante complicada, pero bueno, lo logramos.

Luego, había que llevar las bolsas de vuelta. Y como en principio estábamos compitiendo para ver quién recolectaba más basura, sugerí que los demás siguieran trabajando mientras yo llevaba la llanta al campamento.

Al llegar descubrí, con horror, que los alambres habían atravesado las bolsas y, al hacerlo, me habían arañado las piernas. El problema es que un par de arañazos fueron algo fuertes, haciéndome sangrar. Alarma de tétanos inmediata.

Nuevamente la pregunta, ¿podía ser alguien así de imbécil? ¿Y qué era eso de la selección natural?

Por suerte, había una posta relativamente cerca. Recibí una vacuna contra el tétanos, me limpiaron la herida (que era bastante superficial), y me mandaron de vuelta.

Al regresar, descubrí que otros habían encontrado más llantas. Por supuesto, ahora que había sido vacunado, me ofrecí a cargar con todas esas bolsas llenas de alambres peligrosos. En esos momentos era invencible. Era Wolverine.

Acabamos el día recolectando casi 20 kilos de basura. Otros grupos consiguieron más o menos lo mismo, me atrevería a decir que fueron más de 100 kilos de basura los que limpiamos ese día en total.

¿Motivo para estar orgullosos? ¡Supongo! Pero fue algo triste partir. Y no porque unos fueran el lancha y los otros en camión, sino porque al irnos vimos un huevo de gente en la playa nuevamente generando basura, botando botellas de plástico, fumando y dejando colillas, y probablemente en la noche quemando un par de llantas más.

Y eso no mola, gente. A ver si pa' la próxima no son sólo los voluntarios los que llevan bolsas para la basura.

lunes, 2 de marzo de 2015

Las Clases de Fotografía

https://flic.kr/p/f1PfSG
Bueno, ya. Algún pasatiempo debía tener. Mucho trabajo, mucho rollo de mudanzas y alquileres, ya tocaba divertirse. Era verano, se veía factible trabajar tan sólo ocho horas, así que me iba a meter a algo.

Fue entonces que encontré las clases de fotografía. Y decidí resolver uno de mis traumas.

Permítanme explicar por qué trauma. Hace varios años, asistía a una marcha en Roma. No, no esa marcha que muy bien recuerdan, esta era otra, era una protesta por las medidas económicas tomadas en Europa. La cosa es que llevé mi camarita, y la "documenté". Vamos, que tomé fotos. Esta marcha se caracterizó por la aparición del "Black Block," que básicamente destruyó parte de la ciudad. Llegaron a quemar un auto frente a mi casa. Sí, cosa seria. Y bueno, tomé fotos de todo esto, y las colgué en Facebook.

La cosa es que mis padres vieron las fotos, y nuevamente decidieron que no, que yo no debía haber estudiado física, que debería haberme dedicado a otra cosa. En este caso, arte. En particular, fotografía. Y esa Navidad, me regalaron una cámara semi-profesional.

Entenderán mi trauma cuando de repente la calidad de mis fotos aumentó considerablemente, pero no por habilidad sino porque el modo "auto" era una maravilla. Ya no aparecía nada fuera de foco, nada estaba sub- ni sobre-expuesto, los rostros aparecían cálidos y llenos de vida. La cámara decidía cómo procesar la imagen, de modo que el mundo se viera maravilloso y lleno de colores. Lo único que debía hacer yo era apuntar, y apretar.

Por ende, trauma.

Así que nada, dos años después, me metí a las clases, no necesariamente para volverme un fotógrafo profesional, sino para por lo menos entender por qué las fotos salían tan bien en el modo "auto."

Lamentablemente, la cosa no funcionó tan bien. Ahora, antes que nada, quiero aclarar que la profesora era super chévere, animaba bastante a los alumnos a encontrar su propio estilo, y se notaba que era una profesional de calidad. Sé también que muchos alumnos estaban contentos con ella. Pero yo sé que ustedes no leen este blog para verme hablar bien de nadie, así que vamos al punto.

Básicamente, descubrí que mis padres se equivocaron, y que sí hice bien dedicándome a la física. La clase cubrió los conceptos básicos de la fotografía, pero carecía de las definiciones precisas a las que estaba acostumbrado. ¿Cómo hablar de apertura y velocidad sin hacer analogía a un flujo? ¿Y por qué los valores de apertura básicos variaban como 2.8, 4, 5.6, 8? Tuve que quedarme calculando hasta altas horas de la noche, para descubrir que el asunto es super simple, y que estos valores de apertura están relacionados al diámetro efectivo del lente. Por ende, claro, si lo que importa es el flujo, lo que uno quiere es el área de apertura, y ese diámetro entra elevado al cuadrado. Por ende, estos numeritos mágicos eran simplemente potencias de raíz de dos.

¿Por qué no me dijeron esto desde el principio?

Se notaron que las prioridades eran distintas. Por ejemplo, en el ejercicio de velocidad, yo le tomé fotos a un ventilador. Y claro, había descubierto que un ventilador gira a unas 1200 revoluciones por minuto, por lo cual daría 20 vueltas en un segundo. ¡Genial! Si tomaba la foto con una velocidad menos a 1/20 segundos, el ventilador se vería completamente borroso. Luego, al aumentar la velocidad, se esperaría que aparecieran estructuras, manchas más, o menos, oscuras. Y efectivamente, cuando tomé la foto con velocidades de 1/30 y 1/60 segundos, se veían claramente estructuras consistentes con que el aspa del ventilador diera dos tercios, o un tercio de vuelta.

Pero a la profesora no le pareció muy interesante, ni me dio tiempo de explicar lo de las estructuras.


En otra clase, se mencionó el histograma. Mencionó que el histograma nos daba una medida de las once zonas de grises. Me pareció genial, pero tenía una duda:

- ¿Qué representa el eje Y?
- ¿Qué eje Y?
- El del histograma. Tenemos un eje X, horizontal, que nos indica las once zonas.
- Ajá.
- Y entonces, el eje Y, vertical, ¿qué representa?
- ...
- ...
- La verdad, nunca me había puesto a pensar en eso.

Casi me tiro por la ventana.

Luego de cranear un rato, razoné, okey, un histograma representa la cantidad de veces que algo se repite dentro de una serie de categorías. Ya. Las categorías son las once zonas grises. Ya. ¿Y qué se repite? ¿Cantidad de qué? ¿De qué? ¿De quéeeeeee?

Llegó entonces el momento de la iluminación. ¡PIXELS! ¡Tenía que ser eso! El histograma representaba la cantidad de pixels del sensor que se encontraban en una u otra zona de grises. Pensé levantarme y detener la clase para explicarlo, pero ya habían empezado a hablar de otra cosa, y me dio roche.

No les contaré sobre mi presentación final, se los dejo a su imaginación. Pero una que otra foto me salió bien, vamos, se las pongo abajo. La versión grande sale cuando cliquean en la foto. ¡Hasta la próxima!
 


lunes, 22 de diciembre de 2014

La Física de las Tortugas Ninja

https://flic.kr/p/59tg7S
Esto es lo que pasa cuando me mandan a diseñar problemas de física.

En el curso IFU le piden a los docentes que propongan preguntas para las prácticas y los exámenes. En total, hay cuatro prácticas, por lo cual se me ocurrieron las siguientes cuatro preguntas.
 
No esperen el solucionario.



Práctica 1: Vectores, magnitudes y unidades.

La tortuga ninja Rafael decide usar la ayuda de April O'Neil para rescatar a sus hermanos de las garras del maquiavélico Shredder. Para esto, ambos toman caminos distintos, con el fin de llegar a su guarida.

April O'Neil avanza 28.28 km, con un ángulo de -45º con respecto al Este. Siguiendo el intrépido plan, gira 75º en sentido antihorario, y avanza 34.64 km. Finalmente, gira 60º en sentido antihorario, y avanza 32.68 km para llegar a la tenebrosa guarida de Shredder.

Rafael, en cambio, avanza 21.21 km, con un ángulo de 45º con respecto al Este. Luego, gira 45º en sentido horario, y avanza 14.80 km. Al final de este recorrido, se encuentra con una patrulla de ninjas del Foot Clan, y se ve forzado a girar 60º en sentido antihorario, avanzando 28.87 km.

a) ¿A qué distancia del origen se encuentra la guarida de Shredder? (1 pto)
b) ¿A qué distancia se encuentra Rafael de la guarida? (2 ptos)
c) ¿Cuánto debe girar Rafael, y en qué sentido, para dirigirse directamente a la guarida? (1 pto)

Práctica 2: Movimiento con velocidad constante.

Luego de ser rescatados, las tortugas ninja escapan de la siniestra guarida de Shredder en un automóvil, conducido por Donatello. Este automóvil es perseguido por el desquiciado Baxter Stockman, enviado por Shredder para detener el temerario escape.

Las velocidades del automóvil y de Stockman están descritas en las figuras mostradas.

a) Convertir las unidades de velocidad a metros por minuto. (0.5 puntos)
b) Sabiendo que ambos partieron del mismo punto, escribir las ecuaciones de movimiento para el automóvil y para Stockman, desde t=0 min hasta t=60 min. (1.5 puntos)
c) ¿En qué se diferencia el desplazamiento de Stockman entre t=11 min y t=20 min, y el desplazamiento entre t=32 min y t=39 min? (1 punto)
d) Luego de moverse, Stockman descubre que el brillante Donatello lo había engañado. Mientras Stockman se dirigió hacia el Este, el automóvil se dirigió hacia el Norte. Escribir la posición final de Stockman y la de las tortugas en t=60 min, en términos de vectores, y obtener la distancia que los separa. (1 punto)





Práctica 3: Dinámica sin fricción

Al llegar a su base de operaciones, la tortuga ninja Michelangelo no escucha los consejos de su sabio maestro, y decide salir por una pizza. Para su desgracia, la astuta Karai lo esperaba con una trampa en la entrada de la pizzería.

La figura muestra el sistema utilizado por Karai para capturar a Michelangelo. El sistema se basa en una jaula de 40 kg colocada en el punto B, a una distancia horizontal de 5 metros con respecto a la entrada de la pizzería. La jaula está atada a un peso M, de modo que la distancia horizontal entre los puntos B y C es de 10 metros. Asimismo, Karai diseña la trampa tal que la longitud de la cuerda entre los puntos A y B sea de 52 metros, mientras que la longitud de la cuerda entre B y C sea de 20 metros. A la izquierda del punto A, ella debe jalar de la cuerda con una tensión TK, de modo que se mantenga horizontal.

Karai arma la trampa y espera a que Michelangelo pase. Durante ese momento, todo el sistema se encuentra en equilibrio estático. ¿Se dará cuenta Michelangelo de la trampa?

a) Determinar los ángulos que tienen las cuerdas AB y BC con respecto a un eje vertical (1 pto).
b) Obtener la fuerza con la que Karai debe jala la cuerda. (1 pto)
c) Obtener la masa M que permite al sistema permanecer en dicha configuración. (1 pto)



Práctica 4: Dinámica con fricción

Ha llegado el momento de la batalla final, y la tortuga ninja Leonardo se enfrenta heroicamente al malvado Shredder en una lucha de proporciones épicas.

En un momento de la batalla, Leonardo fuerza a Shredder a ubicarse en la base de un plano inclinado, como se muestra en la figura. Leonardo se da cuenta de que si logra empujar a Shredder de la parte superior del plano, ganaría la batalla.

Shredder pesa 85 kilogramos, y tiene coeficientes de fricción estático μest = 0.4 y cinético μcin = 0.2 con respecto al plano inclinado. Leonardo ataca a Shredder aplicando una fuerza horizontal.

a) ¿Cuál es el valor mínimo de la fuerza que debe aplicar Leonardo para romper el equilibrio estático del sistema? (2 ptos)
b) Una vez que el equilibrio estático está roto, Leonardo sigue empujando a Shredder. Si Shredder parte del reposo, ¿cuál es la fuerza que debe aplicar Leonardo para que Shredder llegue a la parte superior del plano en 10 segundos? (2 ptos)


miércoles, 21 de mayo de 2014

Mensajitos

Creo que ya debería estar claro a todos que mi bestialidad habitual se maximiza cuando tengo un teléfono presente.

Por si quedara alguna duda, a continuación les presento un breve intercambio de mensajitos de texto, también llamados SMS (lo siento, esas cosas del WhatsApp y los listófonos no van conmigo).

Sí, dije listófono. Que estoy en España, ostras, hombreeeee....

Cabe aclarar que los mensajes han sido filtrados por corrector ortográfico, las abreviaciones han sido expandidas, etcétera, etcétera. Ahí va.

Primer Acto

Mensaje Recibido de Número1:
Hola, soy Ale, este es el número de Andrea, te lo paso porque me lo ha pedido: Número2. Mandale un mensaje si te apetece tomar un vino ahora. :-)

Mensaje Enviado a Número1:
Grazie! :-)

Mensaje Enviado a Número2:
La invitación para tomar mistela sigue abierta, eh. Por si cambiaras de opinión. :-)

Mensaje Enviado a Número1:
Jeje, avísame si no le llega mi mensaje, o si decide no apuntarse al vino, que si no me quedo esperando hasta las 11:00 am...

Mensaje Recibido de Número2:
¡Excelente! El resto acaba de irse a dormir ;-)... Ya puedo salir. ¿Te podría pedir que vengas por mi, ya que no sé a dónde ir?

Mensaje Enviado a Número2:
¡Por supuesto! ¿Dónde estás exactamente?

***

Segundo Acto

Mensaje Recibido de Número1:
Hello! Estamos planeando ir a comer a la playa, paella sobre la 1. ¿Te apetece venir con nosotros?

Mensaje Enviado a Número1:
ZZZ... ¡buenos días! Me uno, envíame coordenadas... zzz... ¿Habrá que aparentar que no pasó nada?

Mensaje Enviado a Número1:
Oh crap, me acabo de dar cuenta que eres Ale nooooooooooo

To be continued...

martes, 10 de diciembre de 2013

La Caminata del Terror

http://www.flickr.com/photos/a_mason/60984432/
Estaba decidido. Antes de que empezara a nevar, había que hacer una caminata. El objetivo era claro, bajarnos en Jonction, y seguir el río Rhône hasta llegar a La Plaine. De ahí, regresaríamos a Ginebra en tren.

La guía indicaba que la caminata duraría unas cinco horas, así que si salíamos a las 10:00 - 11:00 am, lograríamos terminar antes que oscureciera. Me imprimí un mapa, y salimos firmes y decididos, los cinco aventureros: La Gata B, Mojo Jojo, La Suiza Melancólica, La Turca Inocente, y yo.

Al bajar en Jonction, encontramos la primera señal de que esta caminata sería extraña. Alguien había tallado rostros humanos en los árboles cerca al río. Nosotros lo tomamos como una expresión artística ginebrina, pero luego, al mirarlo en retrospectiva, podría haber sido una advertencia: el bosque está vivo.

Al salir de Jonction, encontramos el camino de tierra. Había letreros de peligro por todos lados, aparentemente no es muy seguro bañarse en el río. ¿Pirañas, tal vez? Nunca lo supimos.

Al empezar a avanzar, encontramos la primera señal macabra: un cochecito de bebé abandonado. Más adelante, una cuna. La Gata B fue la primera en darse cuenta que era un setting perfecto para el inicio de una película de terror. Emocionado por su posible muerte, Mojo Jojo empezó a liderar la caminata.

Luego de unos diez minutos, encontramos una especie de búnker abandonado. Asumimos que era uno de los legendarios búnkeres suizos, construidos durante la Guerra Fría por miedo a una guerra nuclear. Asimismo, al estar abandonado, era la guarida perfecta para cualquier monstruo maligno. A pesar que Mojo Jojo intentó convencernos de entrar ahí y enfrentar nuestra inevitable muerte, decidimos seguir avanzando.

Fue entonces que Mojo Jojo se equivocó de camino, y terminé siendo yo quien lideró la caminata. Avanzamos un poco, y encontré una pequeña cueva. Bromeando, mencioné que era la casa perfecta para un asesino en serie. Poco nos duró la risa, encontramos una cama dentro de la cueva, con muy mal aspecto.

Efectivamente, había un asesino en serie ahí afuera, y acabábamos de burlarnos de su hogar. Bien jugado. El asunto se volvió más tétrico al encontrar un colchón frente al río, una especie de lugar de reposo donde nuestro asesino planearía su próxima fechoría.

Naturalmente, el asesino en serie estaría ligado al cochecito de bebé. Seguramente sus padres lo abandonaron en la selva ginebrina al nacer, y este creció cultivando deseos de venganza contra el resto del mundo.

Empezamos a caminar más rápido.

Una hora después, nos encontramos más tranquilos. Habíamos pasado por una zona mucho más transitada, si el asesino quería acabar con nosotros, lo tendría que hacer a vista de media Ginebra. Nos creíamos a salvo.

No obstante, nos empezó a dar hambre. Además, La Turca Inocente dio muestras de estar cansada. Decidimos que nos detendríamos en el próximo lugar poblado, por lo menos para recargar agua, y comer algo si era posible.

El siguiente lugar poblado se vio medio desierto, pero contaba con un hospital. Tuve la genial idea de almorzar ahí, pero La Suiza Melancólica me detuvo con un "¿Quieres comer comida de hospital?" Bueno, ni modo, al menos recargaríamos agua.

Fue entonces que nos dimos cuenta de que a través de cada ventana del hospital había alguien mirándonos. Eramos el centro de atención de todo el edificio. Nos dio muy mala espina. Hasta Mojo Jojo se asustó. Entramos a recepción, y los encargados dejaron de conversar entre sí, y nos empezaron a observar.

No nos gustó para nada. Había que salir de ahí cuanto antes. Recargamos agua, y salimos volando.

Seguro que se tomaban turnos para ir a dormir a la cueva del asesino en serie.

No obstante, no habíamos calmado nuestra hambre, y La Turca Inocente se mostraba cada vez más y más cansada. Era la candidata perfecta para ser la primera víctima del asesino.

http://www.flickr.com/photos/whatwhat/17819272/


Fue en eso que encontramos un puente colgante. Al otro lado, edificios. ¡Otro centro poblado! Cruzamos el puente, y nos encontramos con el pueblo más horripilante en la historia de la humanidad. Básicamente era un solo edificio, larguísimo y altísimo, rodeando una zona circular en el centro. En esta zona, como si fuera un altar de sacrificios, había un pequeño centro comercial, con un kebab que irónicamente nos salvó la vida.

Fue entonces que La Turca Inocente decidió abandonarnos. Tomó un bus de vuelta a Ginebra, y nos dejó a nuestra suerte.

Calculamos que faltaban como dos horas de camino. Era extraño, ya que según el mapa habíamos caminado menos de la mitad, pero el último letrero que encontramos indicaba que necesitábamos dos horas y media para llegar a La Plaine. Supusimos que el resto de la caminata era plana.

Fue entonces que La Gata B se lesionó. Bajando por una ladera, se torció la rodilla. Al inicio no le dio mucha seriedad al asunto, pero luego de media hora era ya evidente que estaba caminando mucho más lento. Había que interrumpir la caminata.

El problema era que estábamos bastante lejos de cualquier otro centro poblado. Había puro bosque a nuestro alrededor, no era nada claro si sería posible encontrar algún bus o tren a Ginebra. La Gata B cada vez caminaba más lento, y el asesino seguramente estaba cada vez más cerca. La parte más desconcertante fue cuando encontramos un letrero que indicaba que La Plaine se encontraba a tres horas de camino, aparentemente nos habíamos alejado de nuestro destino...

Fue entonces que llegamos a otro puente colgante, que nos llevaría a otro centro poblado al otro lado del río. No obstante, luego de cruzar, descubrimos que el centro poblado era realmente una fábrica. ¡Estábamos atrapados! A nuestra derecha, una fábrica, a la izquierda, una autopista. Detrás de nosotros, un asesino en serie. ¿Qué hacer?

Fue entonces que vimos a un gentil señor preparándose para arreglar el pavimento, en la mitad del estacionamiento de la fábrica (seguro era leñador en su tiempo libre). Nos acercamos a él a pedirle ayuda, y como si fuera magia, nos dijo que teníamos un autobús detrás nuestro.

Efectivamente, al darnos la vuelta vimos al autobús. Era demasiado bueno para ser verdad, ¡era un bus que nos dejaría en la puerta del Foyer! Nos dimos la vuelta para agradecerle, pero el señor ya no estaba ahí. No, no era Batman, sino que se había ido a arreglar el pavimento, vamos, el pobre había venido a trabajar un sábado, y quería irse a casa.

Pos na. Fin de la historia. Subimos al bus, y nos aseguramos que el chofer no tuviera pinta de asesino (sería el fin perfecto para la pela). La Gata B no dejó de disculparse, Mojo Jojo no dejó de llamarnos cobardes por haber cancelado la caminata, y La Suiza Melancólica no dejó de mostrar su felicidad por regresar a casa temprano.

¿Y el asesino en serie? Personalmente, creo que dejó de vivir ahí hace ya mucho tiempo. Mi sospecha es que ahora administra el Foyer donde vivo, pero vamos, tampoco tengo suficiente evidencia.

Bona nit!

jueves, 24 de octubre de 2013

Las Cosas Claras

Guapa, son las 9:30 am.

Genial. Teníamos que levantarnos a las 8:30 de la mañana, era una hora tarde. Por mi lado no había problema, pero La Guapa tenía que coger un avión a las 2 de la tarde, y llegar al aeropuerto no era trivial.

La Guapa corrió a la ducha, mientras yo armaba la maleta. Su súper eficiente despertador justo decidió dejar de funcionar en el día donde el tiempo era justo. Ella salió de la baño, y siguió ordenando mientras yo me duchaba. Cha mare, nuestro último día juntos, y sería todo a la volada.

Al salir, nos tomamos un momentito para por lo menos desayunar juntos, tranquilos. Pero claro, no duró mucho. Había que botar a la basura toda la comida que había sobrado y que se pudiera malograr. Había que dejar todo en orden. Ella se empezó a secar el pelo, y yo limpié el refrigerador. Genial, el perejil se había pegado a la pared, y se había formado un bloque de hielo. Justo lo que necesitábamos...

Logramos salir del depa a las 11:20, veinte minutos más tarde de lo planeado. Vamos, nada grave, llegaríamos hora y media antes del vuelo, no era descabellado. Me preocupaba un poco que La Guapa se negara a correr, pero bueno, c'est la vie, hay batallas que no se pueden ganar.

Llegamos al metro, y cargamos las maletotas por las escaleras. Nunca antes hemos extrañado tanto un ascensor. Esperamos.... dos minutos... cinco minutos... diez minutos... El porco metro no venía. Los nervios empezaron a aumentar. Cuando por fin pasó el metro, venía repleto, pero no había problema, ya estábamos ahi. Revisamos el itinerario, teníamos que bajar en la novena parada, cambiar de línea, seguir una parada más, y llegaríamos a la estación de tren (les dije que llegar al aeropuerto no era trivial, ¿no?). Por suerte, la estación donde teníamos que hacer el cambio la conocíamos bastante bien, no nos perderíamos.

El problema ocurrió luego de la segunda parada. De repente, el metro bajó su velocidad, y se detuvo. En los diez días que habíamos estado tomando esa línea, esto nunca había pasado. Por supuesto, tenía que ser ese día, estando ya unos 30 minutos tarde. La Guapa me miró, no me extraña, me dijo, las cosas nunca salen como yo quiero. Tengo que admitir que me alivió, tenía miedo que me echara la culpa, ustedes saben, como este tipo de cosas nuuuuuuunca me pasan a mi...

Anyway, un anuncio del metro nos dijo que estaban realizando reparaciones, y que teníamos que cambiar de línea en la siguiente estación. Asustado, miré el mapa... pero teníamos suerte, esa también nos llevaba a donde queríamos ir. Incluso nos ahorrábamos una estación.


Pos na, seguimos las instrucciones y cambiamos la línea, todo muy fácil. Habíamos sufrido una pequeña demora, pero nada demasiado crítico. Nos dirigimos hacia la penúltima estación, donde faltaba un cambio para llegar a la estación de tren.

En esta penúltima estación, que supuestamente conocíamos bien, descubrimos que no teníamos puñetera idea de a dónde estábamos yendo. Caminamos, y caminamos, y caminamos... subimos y bajamos escaleras, volvimos a cambiar, volvimos a bajar escaleras... y luego de todo eso, llegamos a la línea equivocada, la que estaba en reparaciones. Cha mare.

Seguí corriendo... y cuando hablo en singular, es porque es verdad, La Guapa andaba como 400 metros detrás mío (¿les dije que ella no corría, no?). Avanzamos y avanzamos, seguimos bajando y subiendo escaleras, y en eso ¡llegamos! No solo eso, sino que para cuando La Guapa llegó, justo pasó el metro que necesitábamos. ¡Ya casi estábamos en la estación de tren!

Pero ahí no acababa el asunto. ¡Había que encontrar el tren! Como ocurre en todas partes, los edificios que son estaciones de tren y metro al mismo tiempo son medio caóticos y grandes, que implica seguir corriendo y subiendo y bajando escaleras. Le pregunté a una asistenta sobre el tren al aeropuerto, y me dijo que salía a las 12:05. ¿Qué hora era? ¡Las 12:00 en punto!

Pero llegamos. Llegamos al tren. Estábamos asquerosos del sudor (okey, yo estaba asqueroso del sudor, La Guapa dizque no suda), teníamos los brazos atrofiados de tanto subir y bajar maletas por las escaleras, habíamos empujado otros turistas fuera de nuestro camino, ¡pero estábamos en el tren! No solo eso, sino que recordamos que el avión de La Guapa salía a las 2:15, ¡así que estábamos sólo media hora tarde!

Por supuesto, a pesar de todo, La Guapa casi perdió el avión. Vamos, tuvimos que despedirnos casi a la volada, y ella llegó a la puerta de embarque justo antes que cerraran el avión. Realmente, fue una suerte que no perdiéramos ningún metro, ni el tren, no la hacíamos de otra manera.

Bienvenida a mi mundo, Guapa. Seguro que si pensaste que los desastres del viaje del año pasado fueron una excepción, ahora las cosas estarán más claras, ¿no?

lunes, 28 de enero de 2013

Dakar Espiritual

Seguramente muchos de ustedes habrán escuchado del legendario Paris - Dakar. No, no me refiero a la ruta de bares en Santiago de Compostela, sino al rally. Pues bien, resulta que debido a rollos en Mauritania, hace un par de años el rally se ha estado llevando a cabo en Sudamérica. Y evidentemente, al pasar por Perú este año, había que ir.

Por supuesto, el grupo ideal para ir a ver el Dakar era el de JD y su pandilla. En el pasado había ido con él varias veces a ver las carreras de los Caminos del Inca, así que sabía que, además del buen rollo de siempre, tendrían también información precisa sobre el mejor sitio pa ver la carrera.

Empezamos dirigiéndonos a Pisco (y con esto me refiero a la ciudad que le dio nombre al destilado, y no al revés, eh), en donde dormimos. Al día siguiente, el plan era levantarse temprano, dirigirnos a Pozo Santo, y ahí encontrarnos con un amigo de JD que conocía bien la zona.

En Pozo Santo, luego de esperar un rato, escuchamos un claxon. Al darnos la vuelta, vimos una caravana de cinco o seis carros, y JD reconoció a su amigo en uno de ellos. ¡Chévere! Nos trepamos a nuestros carros, y seguimos la caravana.

Luego de unos 15 minutos de estar trepando dunas por el desierto de Pozo Santo, nos detuvimos en la cima de una duna. Al bajar de los carros, empezamos a estudiar la zona mientras JD iba a saludar a su amigo. Era perfecto, estábamos en un punto ideal para ver los carros pasar. Bacán.

En eso, regresó JD con una sonrisa en la cara. Aparentemente, el tipo que le tocó el claxon no era su amigo. ¡Habíamos estado siguiendo a un desconocido! ¡Y ahora estábamos en medio del desierto con ellos! Pero bueno, tuvimos suerte, y esta gente no nos asaltó ni violó ni mató para vender nuestros órganos. Al final, el lugar donde estuvimos fue perfecto, y pudimos ver bastante bien las cuatrimotos, motos, carros y camiones.

Ahora bien, durante el día, Mara (a quien ya han visto en la última foto de este post) dijo que ja ja, qué gracioso lo de los desconocidos que nos guiaron a ese sitio, que era como para ponerlo en el blog. Yo la miré, y vi con decepción que ella no había comprendido nada. No había entendido que este blog tiene cierto estándar pe. Que no voy a meter cualquier historia simplemente pa cumplir con mi compromiso de escribir al menos una vez al mes. Que si cuento una historia, esta debe tener cierto tinte de fracaso, de desastre, de conflicto, que amerite el ser publicada. Y la verdad, nos había salido todo bien, así que no, lo siento Mara, esta historia no va al blog... a menos que ocurra un desastre, claro.

Ahora, cuando le respondí esto a Mara (de una forma mucho menos arrogante, claro está), no tomé en cuenta que esta chica es medio bruja. No les contaré sus historias, pero digamos que las leyes de la física a veces son puestas en duda cuando ella está presente. Y bueno, parece que en su subconsciente ella quería que la historia apareciera en este blog, con ella de protagonista, de modo que (probablemente sin quererlo) invocó algún espíritu maligno que nos persiguió desde entonces, de forma que ocurriera algún desastre.

El primer indicio de la maldición fue sutil, los espíritus malignos generaron un tráfico brutal de vuelta a Pisco, con el fin de matarnos del cansancio y deshidratación. Lo que no contaron los espíritus fue que andábamos con JD, quien apenas vio el tráfico metió su camioneta por el desierto nuevamente, y avanzó sin dificultades.

Los espíritus se deben haber frustrado, por lo cual cambiaron de táctica: poseyeron a Gallo, el esposo de Mara. Supongo que, al estar Gallo constantemente expuesto a los espíritus de Mara, estos lo usan de vez en cuando como medio para cometer sus fechorías. A decir verdad, creo que esto explica perfectamente la personalidad de Gallo.

Anyway, esta vez los espíritus malignos poseyeron a Gallo, quien debía preparar la cena. No sé cómo lo hizo sin que nos diéramos cuenta, pero, al preparar los fideos, el poseído Gallo añadió algo similar a cemento dentro de la olla, de forma que los fideos salieron más tiesos que efecto de afrodisíaco selvático. Salió una cosa incomestible, que ni siquiera el perro que cuidaba la casa quiso comer (y noten que hablamos de un rottweiler con fauces cuasi-metálicas, eh). Anyway, muchos nos dimos cuenta entonces de las malvadas intenciones de los espíritus y decidimos ayunar, dejando a Gallo comiendo su propia obra.

Al día siguiente, para evitar cualquier maniobra nefasta de los espíritus malignos, salimos a las 4:00 am hacia el desierto de Ica. Allá, debíamos encontrar al amigo de JD, quien esta vez sí nos guiaría a la zona donde veríamos a los carros pasar.


Nunca se nos hubiera ocurrido que los espíritus malignos poseerían al amigo de JD, quien nos llevó por una ruta intransitable. La subida fue bastante difícil, y dos de nuestros carros no pudieron con la duna.

No obstante, los espíritus malignos no se quedaron contentos con que no pudiéramos subir. No señor. Fueron tan, pero tan malignos, que empujaron uno de nuestros carros, causando que se vuelque y ruede unas tres veces. Afortunadamente no le pasó nada a ninguna de las siete personas que iban en ese carro (sí, fue maleado), pero el vehículo en sí quedó recontra quiñado. Fue imposible seguir adelante, y luego de un par de horas de reparaciones en medio del desierto, regresamos a Pisco.

Así que ¡okey, pues! ¡La historia va al blog, carambas! Pero tengan por seguro que la próxima vez que vea a Mara, llevaré una crucecita, o por lo menos un Scroll of Dismissal, no vaya a ser que quiera meter alguna otra historia por acá.

Malditos espíritus chocarreros, caray.

martes, 6 de noviembre de 2012

Catando Vino

Bueno, ahora que saben que soy medio snob en algunas cosas, quería compartir con ustedes mi último descubrimiento. He logrado descifrar cómo aprovechar al máximo las catas de vinos.

¡Alto! ¡No cierren esa ventana! ¡No cambien de página web! ¡Recuerden qué tipo de blog están leyendo! Acá en ningún momento les voy a contar cómo apreciar un buen vino. En ningún momento intentaré convencerles de seguir la técnica del mover - contrastar color - olfatear - saborear - enjuagar la boca - escupir. Tampoco les daré detalles de cómo describir los vinos, y en ningún momento usaré adjetivos raros.

Supongo que me preguntarán: ¿entonces qué cazzo nos vas a decir? ¿Y por qué demonios le das tanta vuelta al asunto?

Y yo les responderé: parece que se han olvidado qué blog están leyendo.

Okey, vamos al punto. Resulta que acá en Ginebra es muy común encontrar eventos en donde uno puede probar vino completamente gratis. Sí. En Ginebra, sí. Sí, acá, donde un cocoroco te cuesta 40 francos, el vino es gratis, sí. Ya, sé que no tiene sentido, pero esta pela no la escribí yo, ¿ya?

Anyway. Regresemos al punto. Vino gratis. En Ginebra.

Ahora, el detalle es el siguiente. En principio, estos eventos tienen como objetivo que uno pruebe mil tipos de vino. Con esto, los asistentes deben tomar lo suficiente como para terminar ligeramente borrachos, como para llegar a pensar que sería una buena idea comprar una botella, de esas que no son gratis. Pero claro, el vino debe ser dado en cantidades justas, de forma que la empresa que organiza el evento no se vaya a la quiebra. Además, el target debe ser aquella persona que tenga pinta de llegar a comprar una botella, y no aquella persona que termine devolviendo el vino al llegar a casa. Al primero, se le da todo lo que quiere. Al segundo, por compromiso nomas. Es una estrategia muy delicada.

Entonces, ¿qué hacer si uno no tiene un real como para comprar una botella, pero aún así quiere probar la mayor cantidad de vino posible? ¿Cómo aprovecharse al máximo de la empresa ingenua, que pensó que lograría hacer algo de dinero? Mis estimados, para esto existe una técnica infalible, llamada: la finta.

Lamentablemente, para llevar a cabo la finta al 100%, es necesario saber un poquito de vino. No es crucial ser un crack, pero sí saber que primero viene el blanco, luego el rosé, de ahí el tinto, y finalmente el dulce. Y ya está. Con esto basta.

Pero, ¿en qué consiste la finta? Elemental, mis estimados. El objetivo es dar a entender a la persona que sirve (llamémosle Pierre) que uno no sabe mucho, pero que está interesado en aprender sobre los distintos tipos de vinos que se ofrecen. Pierre, que no está muy contento con su vida y no tiene esperanzas en el ser humano, pensará que este interés en conocer vinos es realmente un intento de hacerse el papirriqui frente a alguien (que sea esto cierto no tiene nada que ver con lo que les cuento, eh). Afortunadamente, a Pierre no le importa un comino que uno se quiera hacer el papirriqui, y tenderá a servir más vino de lo normal, de forma que el asistente se emborrache, se emocione, y compre más de una botella. Claro, mientras más botellas uno lleve, más oportunidades de hacerse el papirriqui frente a los amigos, ¿no? ¡Tiene sentido!

Bueno, en mi mundo tiene sentido, no joroben.

Ahora, como les dije, hay que dar la impresión que algo se sabe de vinos. Es un asunto muy delicado, y requiere de mucho auto-control. Por ejemplo, llegar a donde Pierre, y decirle: "Hola, acabo de llegar, quiero empezar con algo suave. ¿Qué vino blanco tienes, que sea bueno para el inicio?"

Pierre lo mirará a uno por encima de su nariz, y servirá, qué sé yo, un Chasselas. Sí, ese que sabe a agua, no se preocupen, es el primero, y servirá poquito.

Luego, hay que cambiar. Buscar a Jacques, decirle "Buenas, mira, recién estoy empezando. Escogí un Chasselas para comenzar, y no sé con qué seguir. ¿Qué me recomiendas?"

Es muy importante que Pierre está muy lejos en ese momento. Jacques, que es más buena gente, servirá un Riesling. Y dará un poquito más de lo normal, porque le has caído bien.

Y así. Seguir cambiando, ir donde Marie y conseguir que te sirva un Pinot Blanc, luego otra vez donde Pierre, qué tal Pierre, por qué no me das un Silvaner, hola Amélie, creo que ya es hora de pasar al rosé, uy, un Gamay, qué wena, digo, buena idea, habla Jacques, a los años, ¿me das un poco más del Gamay rosé? Chesu, 'ta que, 'ta weno el Gamay, ¡Pierre! ¿Adónde 'tabas, Pierre? ¿Otro rosé? ¿Cómo se llama? No, ya, no importa, no me woy acordar de todas maneras (hic). ¿Dónde 'ta Jacques? ¡Jacques! Pos ke kieo un po' más d'ese vino wenazo, cha que (hic), cha que (hic), no, mejó un tinto oe, dame un Montepulciano (hic), ese del abuso... Amélie, mira (hic), dame má tinto pe, uno de Bordeaux, pa akodarme de la Oddity, ¿ta ke no konoces a la Oddity? Es una amigaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaza, oe (hic), que venía de... de... (hic).... ¿de ónde venía la Oddity? Ya, no importa (hic), dame el Bordeaux nomá... ¡Aguanta Pierre! ¡No te escapes! Mira, la Oddity venía de... ¡de Bordeaux!!!!! Ahhhhh ja ja ja ja ja.....

Es crucial resignarse y saber que nunca se llega al vino dulce.

martes, 16 de octubre de 2012

El Viaje con La Guapa


Primer extracto de un mensaje de La Guapa
Te acuerdas que cuando te conté de mis planes macabros de viaje por el mundo me preguntaste y por qué no Europa? Pues se está maquinando una posibilidad de que esté por allá en octubre, so there you go!

Segundo extracto de un mensaje de La Guapa
Supongo que tendré que estar esa primera semana de octubre en BCN pero no sé si irme la anterior o la siguiente a pasear por el mundo. (...) Y obvio, sería brutal que me des el encuentro en algún punto!!

Este es un buen ejemplo de una oferta que uno no puede rechazar. Uno puede imaginar pocas cosas más chéveres que un viaje por Europa con La Guapa. Por supuesto que me apunté.

Ahora, claro, ustedes saben bien que yo soy una bestia profesional. Luego del viaje, me considero realmente afortunado que La Guapa, además de guapa, sea buena gente, y que no me haya dejado botado en algún río con mi equipaje.

Pero vayamos por partes. ¿Dónde comienza mi bestialidad? Por supuesto, en el itinerario. En vez de proponer ciudades que conozco bien, de forma que pudiera demostrar mi know-how y sofisticación por estos lares, se me ocurrió una ruta que no sólo no conocía, sino que involucraba los idiomas más raros con los que me he topado en esta vida. Una invitación total al desastre: posibilidad de confusiones, extravíos, estafas y demás cosas que no ocurrieron gracias sólo a la Gracia Infinita. Ok, que no ocurrieron de forma grave, al menos.

Entonces claro, en vez de sugerir Roma - Firenze - Padova - Venezia, o Barcelona - Valencia - Córdoba - Sevilla, o incluso Frankfurt - Würzburg - Nurenberg - Munich, se me ocurre decir Berlín - Praga - Viena - Budapest. No, estoy de acuerdo, la ruta es bravaza, pero claro, de estas ciudades sólo he estado brevemente en Berlín, y parte de la idea era la de darle a La Guapa una buena impresión de mis siete años por acá. Además, había que ver cómo se manejaba uno hablando checo o húngaro, o cambiando de euros a coronas a euros a florines. Mein Gott, bestia total.

Pues nada. El encuentro en Berlín salió bien, el hotel fue espectacular y los primeros dos días fueron bastante agradables, con mucha caminata y conversación interesante. Mi gran metida de pata fue el tercer día, en el que llegamos a Alexanderplatz a la hora del almuerzo, y descubrimos que había un restaurante armado con toda la pinta del Oktoberfest. Yo, evidentemente, no pude con mi genio, y al ver los colores bávaros, no me pude aguantar y convencí a La Guapa de almorzar ahí.

¿Y qué cosa pedí? ¿Qué cosa podía poner en evidencia mi know-how y sofisticación, de modo que La Guapa se quede ultra impresionada de este pobre físico incapaz de combinar colores? Por supuesto, pedí un Weisswurst.

Pa los que no lo saben, un Weisswurst es una salchicha blanca bastante típica de Munich, que se come tradicionalmente en el desayuno. El sabor es bastante bueno, la verdad es que el único problema del Weisswurst es el modo típico de comerlo. Porque no, no se come simplemente con tenedor y cuchillo. Si uno tiene know-how y sofisticación, lo que uno hace es cortar un extremo de la salchicha y sorber todo el contenido, dejando la piel de la salchicha al lado del plato. Sí, lo sé, no es absolutamente charming, pero yo ya les dije que soy una bestia. Nada mejor para impresionar a una chica que sorber una salchicha frente a ella, dejando por ahí la piel (aún con forma de salchicha) con restos de color blanco. No les digo qué imagen daba, ya que este blog es para todas las edades.

Pero bueno, La Guapa, además de guapa, no es gourmet, y me dio otra oportunidad.


 De Berlín nos dirigimos a Praga, en un viaje de cinco horas. Y en ese viaje vino mi siguiente bestialidad. A pesar de que todo el mundo me dijera que de ninguna manera le hablara de física, pues yo no pude con mi genio. Y no sólo le conté de la composición en partículas de la materia y sus interacciones, sino que le conté del Higgs, de las tres familias de fermiones, de la materia oscura, del porco problema de la jerarquía en la masa del Higgs, de la violación de CP, y finalmente de supersimetría. Sí, por cinco horas.

Gracias a Dios, La Guapa, además de guapa, es paciente, y me dio otra oportunidad.

En Praga estuvimos casi dos días. La verdad es que aprovechamos nuestro tiempo al máximo, y pudimos subir al mirador, explorar el castillo, perdernos en las callecitas, y escuchar muy buen jazz. No obstante, en el primer día, se me ocurrió revisar mi guía online, y descubrí que en Praga hay un museo de máquinas sexuales. Me pareció de lo más gracioso, y por supuesto, dentro de mi infinita bestialidad, le propuse dar una vuelta por ahí. Después de todo, era el único museo abierto hasta las 11 pm, y me parecía extremadamente conveniente. La Guapa dio un suspiro, y aceptó.

Ese museo es una de las cosas más espantosas que he visto en mi vida. Ni siquiera un museo de La Inquisición, o alguno de torturas medievales, podría igualar a lo que descubrimos que la gente se hace a si misma. Luego de que nos pasaran una película porno española de los años 20 (aparentemente filmada a pedido del abuelo del actual rey de España), pasamos por unas salas donde... no, es verdad, este blog es para todas las edades. Casi lo olvido.

Resumamos el museo diciendo que, por suerte, La Guapa, además de guapa, aparentemente ha visto bastante porno hardcore, y me dio otra oportunidad.

El camino a Viena casi fue mortal, literalmente. Por querer ahorrarme dos euros en el pasaje del metro, convencí a La Guapa que lo ideal era caminar a la estación de tren desde nuestro hotel. Supongo que si tenían dudas, ahora sí estarán seguros que soy una bestia. La estación estaba bastante cerca, pero el camino resultó ser recontra precario. Resulta que, si uno no quería ir a la estación en metro, debía seguir una veredita al lado de una carretera, por donde pasaban carros, buses y camiones a 150 kilómetros por hora. Más espantoso aún fue descubrir que la veredita se hacía cada vez más y más angosta, y que estábamos demasiado tarde como para dar media vuelta y tomar el metro. La Guapa de por sí no tiene la piel muy oscura, pero la palidez con que la vi en ese momento me hizo rezar por que, además de guapa, sea fanática del automovilismo, y me diera otra oportunidad.

Viena no la vimos mucho, lamentablemente. Luego de semejante aventura, tomamos el tren un minuto antes que saliera. Nuestro desayuno había sido un croissant, y no comimos nada en todas las cinco horas de viaje. Llegamos al hotel exhaustos y maleadamente hambrientos, y corrimos a la schnitzelería más cercana (miren lo capo que soy inventando palabras nuevas). El problema fue que mi schnitzel resultó del tamaño de una laptop, mientras que La Guapa descubrió que realmente había pedido dos schnitzels (más pequeños, por suerte). Evidentemente terminamos más llenos que combi después de partido de fútbol, y lo único que llegamos a hacer ese día fue agonizar en los buses que dan la vuelta a la ciudad.

El día siguiente nos lo tomamos tranquilos. La noche anterior nos habíamos juntado con Brigitta (¡hola Brigitta!), a quién no veía desde la época de Padova, y entre vino, pan y conversa, se nos hizo bastante tarde. Esto provocó que nos levantáramos bastante tarde también, y tomando en cuenta que teníamos que tomar el tren a Budapest a las 6:00 am al día siguiente, decidimos ver sólo un par de cosas, e irnos a dormir temprano.


Esa noche, ocurrió un intercambio de videos de YouTube. La Guapa resulta ser fanática de la música al punto de parecer tener un problema psicológico, y yo tenía que dar una buena impresión. Le mostré grupos que ella no conocía de Alemania, Italia y México, y le presenté Eurovisión, y creo que quedé bastante bien. No obstante, luego vino su error. El primer video que La Guapa me mostró fue de The Drums, llamado Best Friend. El mensaje subliminal no me pareció el apropiado, la verdad. Al darse cuenta de su metida de pata, La Guapa trató de arreglarla con uno de Morrissey, llamado I Like You. Y bueno, le funcionó hasta que la canción dijo "You're not right in the head..."

Yo decidí vengarme. Y le puse el Gangnam Style. Y al tipo de Algo Pequeñito. Y La Guapa agonizó.

Pero como La Guapa, además de guapa, es razonable, consideró que mi venganza era apropiada, y nos dimos otra oportunidad.

Mi última metida de pata fue ya en Budapest. En la noche, mientras caminábamos por parques recónditos, descubrimos un sitio bastante auténtico, era un bar al aire libre en donde húngaros de la zona se juntaban para escuchar música. La banda puso música de los 50-60s, y La Guapa empezó a emocionarse. Ya está, estaba cantado, había que ir ahí. Lamentablemente, a los dos se nos había acabado los florines, y el sitio no tenía pinta de aceptar euros o tarjetas de crédito. Mala suerte.

No obstante, yo quería que La Guapa se sintiera bien, y escuchara su música preciada en ese sitio. Así que había que conseguir plata. Sea como sea. Cueste lo que cueste.

Cinco kilómetros más tarde, llegué jubiloso al único maldito cajero alrededor del parque, con La Guapa jadeante y medio moribunda a mi costado. ¡Había conseguido el dinero! ¡Y no sólo eso! También, de camino, vimos el castillo de Vajdahunyad, la Plaza de los Héroes y un monumento a no sé qué cosa. ¡Perfecto! Ahora sólo había que arrastrar a la pobre Guapa de vuelta al bar, a pesar que pareciera que más bien preferiría descansar un poco. ¿Descansar? ¡No! ¡Tenía que ir a disfrutar su música! Y claro, ¿qué mejor forma de hacerle olvidar sus preocupaciones, que llevarla a través de la parte más oscura y tenebrosa del parque, para así cortar camino?

Chesu, luego de releer esto, me acabo de dar cuenta que salí a mi padre. El nos hace lo mismo a toda la familia, cada vez que nos vamos de viaje.

Anyway, afortunadamente La Guapa, además de guapa, entiende de genética, y me dio otra oportunidad.

Y nada, a pesar de todo, parece que le caí bien a La Guapa. Me permitió llamarla, ahora que regreso a Lima en Diciembre. Supongo que será una buena señal, ¿no?

lunes, 6 de agosto de 2012

Una Cortita en un Matriqui en Vilnius

Este fue un diálogo a altas horas de la noche, durante la boda de Angela y Gedas.

Kyle: (Comentario ultra-profundo sobre las mujeres, lamentablemente perdido en el olvido)

Yo: Compadre, por esto que has dicho, voy a brindar contigo con lo primero que encuentre en esta mesa. A ver, ¿qué es esta vaina?

Kyle: Es ese licor tradicional lituano que preparó la abuela de Gedas.

Yo: Whatever, un vaso de esto. Salud compadre, ¡salud!

Fin de Registro

jueves, 7 de junio de 2012

Visita Fugaz a Lima

Debido al matriqui de mi estimado amigo JD, decidí visitar Lima una vez más. Encontré un vuelo ultra barato (¡mitad de precio!), así que terminé en Lima por una semana. ¿El único problema? Que el itinerario era complicado.

El vuelo barato lo conseguí desde Londres, sería un Londres-Madrid-Lima (y no, si buscaba simplemente Madrid-Lima, el vuelo me salía 200 euros más caro). Salí desde Ginebra el día anterior, y me quedé con Julian una noche allá.

Bueno, decir que me quedé una noche es mucho, ya que mi vuelo salía de Heathrow a las 6:15 am. Ahora, la única forma de llegar al aeropuerto a las 4:00 am sin usar un taxi es tomando el bus nocturno, y al no estar 100% seguros de su eficiencia, decidimos que sería mejor si lo tomaba a las 2:00 am.

Llegué a la estación de bus de Heathrow a las 3:15 am, y luego de caminar un poco, llegué a la Terminal 3, desde donde salía mi vuelo. Grande fue mi sorpresa al descubrir que mi vuelo a Madrid no estaba en la lista de vuelos.

En ese momento, me entró una duda terrible. El vuelo lo había comprado a través de una agencia de viajes en internet que no había escuchado antes: TravelUp. Lo primero que me pasó por la cabeza fue "Cha mare, me estafaron." No obstante, luego de un "¡que no panda el cúnico!", decidí buscar alguna oficina de información donde me pudieran orientar. Labor difícil, claro, siendo las 3:30 am.

Luego de no encontrar a ni un alma despierta en el aeropuerto, decidí explorar las otras terminales, a ver si había ocurrido algún error en mi ticket electrónico. Corrí de vuelta a la estación de autobús, desde donde podía llegar a la Terminal 1. En el camino, encontré una lista que me indicaba qué aerolíneas salían de qué terminal, y descubrí que Iberia salía desde la Terminal 5. Genial.

Subí a la estación de bus para ir a la Terminal 5 (quedaba a 10 minutos), cuando en eso encontré una oficina de información abierta. No había nadie en ese momento, pero decidí esperar. Si me iba a la Terminal 5, y luego descubría que mi vuelo salía de otro lado, lo perdería, seguro seguro. Mi inseguridad aumentó cuando leí en la misma oficina que los vuelos de Iberia salían de la Terminal 3. Cosa que, evidentemente, no era cierta.

Con la desesperación en aumento, decidí buscar algún acceso a internet, y afortunadamente lo encontré. Busqué en la página web del aeropuerto, ¡y sí! ¡El vuelo salía de la Terminal 5! ¡A tomar el bus!

Del vuelo a Madrid no recuerdo mucho, lo dormí al 100%. El vuelo a Lima tampoco tuvo ninguna eventualidad, me senté al costado de un pescador gallego, que iba a Lima pa' tomar un barco y pescar pez espada en alta mar por cuatro meses. Era muy amable, pero no hablaba mucho. Me imagino que si uno se pasa cuatro meses en un barco sin ver más que a la misma gente, las habilidades sociales tienden a disminuir.

La estancia en Lima fue genial, pero muy corta. Pasó de todo, el matri genial, ocurrieron los típicos encuentros con los amigos de siempre, y atípicos encuentros con amigos inesperados. Muy, pero muy bien. Lamentablemente todo muy corto, y una semana después tomé mi vuelo de vuelta a Ginebra.

El vuelo a Madrid fue curioso. Me senté al lado de la típica abuelita peruana, que luego descubrí que estaba yendo a Ginebra a visitar a su nieta. Yo le dije que era una casualidad, que yo también vivía en Ginebra. Ella procedió a contarme que tenía otro nieto, que vivía en Valencia.

La coincidencia fue increíble. Su nieto vivía en Burjassot, y estaba por mudarse al barrio de Ruzafa. La señora había estado ahí en plenas Fallas, y seguro que habíamos coincidido en alguna Mascletà. La nieta, por su lado, trabajaba en la OIT, en Ginebra, aunque vivía en Francia.

Yo, con un poco de miedo, le pregunté si tenía algún nieto viviendo en Roma. ¡Si me respondía afirmativamente, me lanzaba del avión! Pero no, tenía una nieta más que vivía en Oviedo, y ya está. Claro, el miedo regresó cuando descubrí que la primera nieta había estudiado en Cambridge. ¡Demasiadas coincidencias, esta señora y sus nietos seguro me estaban stalkeando!


Al final, el viaje se redujo a la señora contándome la vida de sus nietos. Sí, en efecto, tuve a la señora hablándome de ellos por diez horas, literalmente. Muy linda la señora, pero hubo un momento en que casi me muero.

Los viajes posteriores no los recuerdo, los dormí todos. Tanto fue el cansancio del viaje inicial, la estancia en Lima, y el viaje final, ¡que al llegar a Ginebra terminé durmiendo por unas 14 horas! ¡Nunca antes me había ocurrido algo así!

Anyway, los dejo por ahora, mis estimados. Les cuento que me encuentro en Nagoya, estaré acá por unas dos semanas y media, por motivos de chamba. Seguro tendré alguna anécdota del viaje a mi regreso, ¡será hasta entonces!

domingo, 5 de febrero de 2012

Un Intento de Contra Ataque

Ustedes sabrán que el gobierno italiano alguna vez ha intentado destruirme. Si no lo sabían, pueden leer la historia original acá. Su primer intento fue vil, envenenándome con un plato de rigatoni alla ciociara en un restaurante bastante conocido en Roma. Esa vez, terminé en el hospital, y fue sólo por la caridad de Martina que logré sobrevivir. En principio, intentaron disimular el atentado como si fuera la respuesta de un mesero por haberle dicho que así no se hacía el spritz, pero todos sabemos que la verdadera razón es que el gobierno italiano me odia por criticar tanto la comida italiana, y que quiere verme muerto.

En Ginebra, pense que me habría librado de semejante peligro. Vamos, tal vez haya una región de Suiza donde se habla italiano, pero está muy lejos, sus tentáculos no llegarían a Ginebra. Y sí, tal vez el CERN está repleto de italianos, pero seguro que tienen cosas más importantes que hacer que preocuparse por la comida. En Ginebra, estaba seguro que estaría a salvo.

No obstante, la semana pasada ocurrió un evento que me dejó la sangre helada. Salí con unos amigos a un restaurante italiano, y resulta que en el menú había un plato de tagliatelle alla ciociara. Sí, lo mismo con lo cual me habían envenenado, pero tagliatelle en vez de rigatoni (que al final es lo mismo, dai). Y la verdad es que no me pude resistir. Terminé contándole a toda la mesa del incidente en Roma, y cómo había terminado en el hospital. Riéndome, y completamente confiado, decidí retar al destino, y me pedí el plato de tagliatelle.

Nunca me esperé que el mesero italiano, a quien nunca había visto en mi vida, me dijera "¿Otra vez? Tú siempre pides esto, ¿no?"

La mesa fue inundada por un silencio sepulcral. Yo nunca había ido a este restaurante antes. La única manera que tuviera sentido lo que había dicho el mesero, es que el estuviera enterado del incidente en Roma. Efectivamente, no había otra explicación. Este mesero era parte de El Complot.

Maldito.

Bueno, el resto de comensales inmediatamente olvidó el asunto, pero vamos, yo lo sudé como nunca en mi vida. Mil y un preguntas pasaron por mi cabeza. ¿Terminaría otra vez en el hospital? ¿Quién iría a comprarme los antibióticos esta vez? Es más, ¿llegaría a casa esta noche?

Al final, llegó mi plato de tagliatelle. Lo miré, y me di cuenta que en vez de salchicha le habían puesto jamón. Tengo que admitir que casi le grité al mesero que así no se hacía el tagliatelle alla ciociara, pero luego decidí callar, que si no me había envenenado este plato, fácil decidía envenenarme el limoncello.

'Ta mare.

Anyway, al final de la noche, sobreviví. No sé por qué. Tal vez el gobierno italiano me había perdonado. O tal vez se les había acabado el presupuesto. O tal vez, quién me salvó fue mi amiga la Cazavampiros, que estuvo en la cena. Ella, en el momento en que el mesero tomó mi orden, seguramente le dio una mirada de esas que dicen "Si le haces algo a mi amigo te meto una estaca en donde más duele," acobardando al pobre diablo de forma que fuera en contra de las órdenes de sus superiores.

Ya ven, para eso uno tiene amigas Cazavampiros. Valen oro.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Diálogo PG-13

Digamos que esto le pasó a un amigo de un amigo. Esta conversación no fue exactamente así, pero se llevó a cabo más o menos de la siguiente manera:

Ella: Oye, tengo una llamada tuya.
Él: Ah, sí, te llamé antes de que llegaras, pero no contestaste.
Ella: No, es otra llamada.
Él: ¿Otra?
Ella: Sí, a las 12:50.
Él: Ah... debe ser el maldito touchscreen del teléfono. A veces pasa que de casualidad se aprieta cierta combinación de botones, y no sólo se desbloquea, sino que termina llamando gente, o entrando a internet, o lo que sea.
Ella: ¿Y llama?
Él: Sí, déjame verlo... claro, en el registro de llamadas te tengo a ti, a las 12:50.
Ella: Ahhh...



Él: Y... también tengo tres llamadas hechas a una tía.
Ella: ¿Una tía?
Él: Sí, una amiga de mi madre, a quien debería ir a visitar uno de estos días. Lo que no entiendo es cómo el teléfono puede haber hecho tres llamadas... Y no sólo eso... en el último registro sale una conversación de 25 minutos...
Ella: ¿Cómo?
Él: No sé, debe haberse registrado en la grabadora, o algo.
Ella: ¿Le has dejado a tu tía un mensaje de 25 minutos, a las 12:50 de la mañana?
Él: Sí.... hmmm.... ¿qué estábamos haciendo a esa hora?


Ella lo miró a Él.

Él: 'Cha mare...

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Y bueno, como salió cortito, les dejo un videíto:
 

sábado, 26 de marzo de 2011

Instrucciones para Visitarme en Frascati

En caso que cualquiera de ustedes tenga pensado darme una visita sorpresa mientras trabajo en Frascati, he escrito este manual para saber cómo hacer para llegar.

Escribir esta lista fue motivado por un amigo de La Sapienza, quien quiso participar en un workshop de Frascati. Le di las instrucciones de como llegar, y me di cuenta que, carambas, ¡no es sencillo! Al final le dije que al llegar a la estación de tren me llamara, y que yo lo iría a recoger.

Anyway, acá va el asunto. Asumo que empiezan en Roma.

1. Dirigirse a la estación de tren de Termini.

2. Superar la Prueba de la Sabiduría: Averiguar qué tren se debe tomar para llegar al laboratorio (Solución: tomar ya sea el tren a Frosinone, o el tren a Cassino. ¡El tren a Frascati les llevará a otro lugar!).

3. Encontrar el tren en cuestión, y subir en él a tiempo. Notar que esto no es trivial, ya que los trenes pueden partir dos minutos antes de la hora, y sólo hay un tren cada hora.

4. Lo más normal es olvidarse de timbrar el ticket. De ser este el caso, para evitar la multa, se debe superar la Prueba de la Destreza: evitar al cobrador (Recomendación: los trenes a Cassino generalmente tienen baño).

5. Bajarse en la parada de Tor Vergata.

6. Notar que la mayor parte de las personas cruzará al andén opuesto usando la escalera. ¡No tomarla! Esto lleva a la Agencia Espacial Europea, sólo gente chévere va hacia allá. Encontrar la salida, y subir la empinada pendiente hacia la carretera, seguramente con otras personas con pinta de físicos.

7. En la carretera, girar a la izquierda y cruzar el puente. Seguir dos cuadras, y llegar al laboratorio del INFN.

8. No desilusionarse al descubrir que no se puede entrar al laboratorio por la puerta sin una tarjeta especial. Dirigirse a la puerta principal, cuesta arriba.

9. Superar la Prueba de la Fuerza: subir la cuesta por diez minutos (Sugerencia: empezar una sesión de entrenamiento en el gimnasio dos meses antes).

10. Llegar a la puerta principal, y superar la Prueba del Carisma: caerle bien a los guardias y convencerles de dejarle a uno pasar (Advertencia: la intimidación no siempre funciona).

11. Sacar el mapa del laboratorio y estudiarlo. Superar la Prueba de la Inteligencia: encontrar la puerta principal, y descubrir cómo llegar al edificio de Altas Energías (Solución: en el mapa, la puerta principal está denotada como Ingresso Secondario, y Alte Energie es el edificio 36).

12. Entrar al edificio 36 por la puerta principal, encontrar el auditorio Bruno Touschek.

13. Superar la Prueba de la Constitución: no desfallecer al descubrir que no se ha llegado aún (Solución: tomarse un café en el bar del laboratorio antes de llegar al edificio 36).

14. Subir dos pisos, por la escalera de la derecha.

15. Seguir el pasillo de la derecha, y buscar la oficina A12 (dice Miura, que es el apellido de mi compañero de oficina, a mi no me han puesto nombre aún).

16. Entrar a la oficina. Sentir el incremento en puntos de experiencia. De ocurrir un level-up, por favor, no tomar la clase de Físico Teórico, es algo así como un Bardo que no sabe cantar.